OBJETIVO DEL BLOG



Este blog ha sido creado exclusivamente para reforzar conocimientos ortográficos de los aspirantes a ingresar 
al Poder Judicial de la ciudad de Rafaela.


Algunas aclaraciones previas:



Saber de memoria las reglas ortográficas (convenciones que rigen en general nuestro idioma) no nos asegura una escritura sin errores.

Podemos recitar mecánicamente que las palabras agudas se tildan cuando terminan en “n”, “s” o “vocal” pero luego escribimos “intencion” sin tilde.

Sabremos que las palabras esdrújulas llevan siempre tilde pero escribimos “codigo” en vez de “código”.

O le ponemos tilde a “exámen” sabiendo que las palabras graves terminadas en “n”, “s” o “vocal”, por regla general, no deben llevarla.

¿Podemos en este preciso momento recordar por qué “televisión” se escribe con “s” o “audición” con “c”?

¿Alguno de quienes participan de estos encuentros se pone a pensar cuando escribe en situaciones de apuro cómo se escribe tal o cual palabra?

Tenemos que lograr que la correcta escritura de nuestro idioma se transforme en un hecho natural y si bien el conocimiento de las normas que rigen la ortografía es necesaria, debemos saber que la práctica escritural y la lectura habitual es fundamental.

Si no escribimos asiduamente, poco podremos ejercitar nuestra ortografía. Debemos reconocer los errores que cometemos para no volver a repetirlos y asimilarlos mecánicamente al correcto escribir sin pensar demasiado en el porqué.

Pero conocer la causa de que las palabras se escriban de determinada manera es importante también para fundamentar científicamente la regla y no repetir sin razonar.

Leer y escribir son por eso prácticas importantes para asimilar el buen uso de nuestro idioma.

Por último, si algo hace complicado e interesante a la vez nuestro idioma es que no siempre la escritura de una palabra obedece a una determinada regla ortográfica sino que responde a una cuestión etimológica (tiene en cuenta el origen y la evolución de su forma y su significado). Además, como dice el dicho popular, "cada regla tiene su excepción" y muchas de nuestras reglas ortográficas las tienen, como podrán ver en las diferentes entradas de este blog.

En esta página encontrarán tanto la teoría de las principales reglas ortográficas que rigen nuestro idioma, para que les sirva como guía, como así también ejercicios para corregir errores en textos mal escritos.

El uso del diccionario es fundamental para cuando dudamos cómo se escribe una palabra. Su consulta, sin dudas, favorece el aprendizaje. Es muy práctico tenerlo al alcance de nuestra pantalla con solo hacer un click.

ACLARACIÓN NECESARIA: Hay en este blog dos etiquetas "NUNCA ESCRIBAS ASÍ" y "ERRORES QUE UN ASPIRANTE A JUDICIAL NO DEBE TENER" que contienen textos con errores "reales" extraídos del trabajo cotidiano. La intención de los mismos no es reírse ni burlarse de nadie (de hecho, no se identifica a quienes los cometieron), sino aprender de dichos errores y no repetirlos.

¿Por qué es necesaria esta aclaración?


A DÓNDE / ADÓNDE; A DONDE / ADONDE


Muchas veces dudamos al escribir y no sabemos si escribir junto o separado los términos de una expresión.
Uno de esos casos es cuando el adverbio interrogativo o exclamativo dónde, que denota lugar, va precedido de la preposición "a" para expresar la idea de dirección o destino. ("a qué lugar"):

¿A dónde vamos? / ¿Adónde vamos?
¡A dónde iremos a parar! / ¡Adónde iremos a parar!

Como se observa, ambas opciones (a dónde / adónde) son igualmente correctas y pueden usarse de manera indistinta.

para poder seguir... (Las Pelotas)

De la misma manera, el adverbio relativo donde, cuando va precedido de la preposión "a" admite también, de forma indistinta, la doble grafía: a donde / adonde.


Quiero irme a donde nadie me encuentre.
Yo sabía que con su carácter iba a llegar adonde quería.


QUIZÁS / QUIZÁ

El adverbio «quizá» denota una duda o probabilidad, expresa la posibilidad de que algo suceda o que sea verídico lo que se dice:

Esta tarde quizá vaya a tu casa.

La forma «quizá» (sin la «s» final) surge de la palabra medieval «quiçab[e]», que es a su vez una alteración de «qui sabe», transformada a «quién sabe».
Posteriormente, comenzó a utilizarse «quizás» (con la «s» final, como consecuencia de su analogía con otros adverbios terminados en -s como «además», «jamás» o «después»):

Esta tarde quizás vaya a tu casa.

El uso de ambas formas es totalmente válido en todos los contextos. Se usa la forma sin «s» o con «s» de manera indistinta y con el mismo significado sin importar las palabras que acompañan a este adverbio:

Quizá a fin de año pueda realizar el viaje soñado.
Si consigo el dinero necesario, quizás pueda viajar sin problemas.

Lo que se tiene que tener en cuenta es que por regla general, una u otra forma siempre se escriben con «z» y con tilde en la «á», por ser palabras agudas terminadas en vocal o en «s».



QUIZÁS PORQUE

Quizás porque no soy un buen poeta
puedo pedirte que te quedes quieta
hasta que yo termine estas palabras.

Quizás porque no soy un gran artista
puedo decir: "Tu pintura está lista"
y darte, orgulloso, este mamarracho.

Quizás porque no soy de la nobleza
puedo nombrarte mi reina y princesa,
y darte coronas de papel de cigarrillo.

Quizás porque soy un mal negociante,
no pido nada a cambio de darte
lo poco que tengo: mi vida y mis sueños.

Quizás porque no soy un buen soldado
dejo que ataques de frente y costado
cuando discutimos de nuestros proyectos.

Quizás porque no soy nada de eso
es que hoy estás aquí en mi lecho.

Charly García: guitarra, teclados y voz
Nito Mestre: voz, guitarra y flauta

SOLO / SÓLO Y LOS PRONOMBRES DEMOSTRATIVOS




La palabra "solo", tanto cuando es adverbio y equivale a "solamente" (Solo llevaba un par de monedas en el bolsillo) como cuando es adjetivo que significa "soledad" (No me gusta estar solo), así como los demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales, cuando funcionen como pronombres (Este es tonto; Quiero aquella) o como determinantes (aquellos tipos, la chica esa), no deben llevar tilde según las reglas generales de acentuación, bien por tratarse de palabras bisílabas llanas terminadas en vocal o en -s, bien, en el caso de aquel, por ser aguda y acabar en consonante distinta de n o s.

Aun así, las reglas ortográficas anteriores prescribían el uso de tilde diacrítica en el adverbio "sólo" y los pronombres demostrativos para distinguirlos, respectivamente, del adjetivo "solo" y de los determinantes demostrativos, cuando en un mismo enunciado eran posibles ambas interpretaciones y podían producirse casos de ambigüedad, como en los ejemplos siguientes:

Trabaja sólo los domingos. (Trabaja solamente los domingos)

En este ejemplo se intentaba evitar la confusión con

Trabaja solo los domingos. (Trabaja sin compañía los domingos)

Otro ejemplo:

¿Por qué compraron aquéllos libros usados?
(aquéllos es el sujeto de la oración)

Frente a

¿Por qué compraron aquellos libros usados?
(el sujeto de esta oración no está expreso, y aquellos acompaña al sustantivo libros en función adjetiva).

Sin embargo, ese empleo tradicional de la tilde en el adverbio "sólo" y los pronombres demostrativos no cumple el requisito fundamental que justifica el uso de la tilde diacrítica, que es el de oponer palabras tónicas o acentuadas a palabras átonas o inacentuadas formalmente idénticas, ya que tanto "solo" como los demostrativos son siempre palabras tónicas en cualquiera de sus funciones. Por eso, a partir de ahora (2010) se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de ambigüedad.

La recomendación general es, pues, la de no tildar nunca estas palabras.


Las posibles ambigüedades pueden resolverse casi siempre por el propio contexto comunicativo (lingüístico o extralingüístico), en función del cual solo suele ser admisible una de las dos opciones interpretativas. Los casos reales en los que se produce una ambigüedad que el contexto comunicativo no es capaz de despejar, son raros y rebuscados, y siempre pueden evitarse por otros medios, como el empleo de sinónimos (solamente o únicamente, en el caso del adverbio solo), una puntuación adecuada, la inclusión de algún elemento que impida el doble sentido o un cambio en el orden de palabras que fuerce una única interpretación.

Leé los siguientes versos correspondientes a canciones de rock argentino y pensá si en cada caso "solo" funciona como adverbio (solamente) o como adjetivo (solo, sin compañía).




En relación con lo aprobado en el pleno de la RAE del 2 de marzo de 2023:



DUDAS RÁPIDAS

¿Se puede escribir «solo» con tilde?

Cuando "solo" funciona como adjetivo, no se tilda; cuando funciona como adverbio, puede tildarse únicamente si hay riesgo de ambigüedad, pero se recomienda no tildarlo ni siquiera en esos casos y resolver la ambigüedad de otra manera.

ESCRITURA DE LOS NÚMEROS



Para tener en cuenta:

1. Los números del 16 al 30 deben escribirse en una sola palabra (adviértase que la escritura respeta las reglas generales de la acentuación):
dieciséis, diecisiete, dieciocho, veintiuno, veintidós, veintinueve

Desde el número 31 en adelante, se escriben en tres palabras, salvo los múltiplos de diez.

treinta y uno, treinta y dos, treinta y tres, cuarenta, cincuenta

2. La Real Academia Española acepta indistintamente las formas 25º (vigesimoquinto) aniversario, lo mismo que 25 (veinticinco) aniversario; sección 5ª (quinta) o sección 5 (cinco).

Y a propósito de los ordinales, conviene aclarar que el “circulito” que se coloca junto al número cardinal (7º) no es un cero ni un cerito, sino una letra "o" volada, que en los femeninos se convierte en una "a" (7ª).
En ningún caso se utilizarán letras voladas tras los números romanos. No se escribirá, pues, IIIª parte.

3. Los números cardinales —como sustantivos— tienen singular y plural y aunque su uso no es muy frecuente, conviene tenerlos en cuenta al redactar un texto:

el dos, los doses
el cuatro, los cuatros
los seis, los seises
el diez, los dieces
el doce, los doces

4. El nombre del número 100 es ciento, que se apocopa delante de sustantivos: cien gatos. En el caso de los porcentajes, debe decirse veinticinco por ciento, diez por ciento, ciento por ciento, aunque en España también se acepta decir veinticinco por cien, diez por cien, ciento por cien.

5. No se deben mezclar palabras con cifras o signos: es un error escribir 20 mil, quince %, en vez de 20.000 o veinte mil, 15% o quince por ciento.

6. Para la designación de reyes, papas, siglos, etc., se emplean números romanos. No se escribe siglo 21, Alfonso 12, Juan 23; sino siglo XXI, Alfonso XII, Juan XXIII.

7. Como se dijo en la parte de acentuación de las palabras compuestas, cuando una palabra de significación independiente pase a formar parte de una palabra compuesta, pierde el acento ortográfico que pueda corresponderle y el vocablo compuesto se acentúa según las reglas generales para las palabras agudas, graves y esdrújulas:

diez + seis = dieciséis (palabra aguda terminada en “s”)
veinte + dos = veintidós (palabra aguda terminada en “s”)
décimo + séptimo (se puede escribir separado) = decimoséptimo (palabra esdrújula)



ACENTUACIÓN DE LOS ADVERBIOS TERMINADOS EN "-MENTE"


Se debe tener en cuenta que estos adverbios son las únicas palabras en nuestro idioma que tienen dos acentos prosódicos (dos sílabas tónicas): uno recae sobre el adjetivo que dio origen al adverbio y el otro sobre el morfema -mente.

bilmente, responsablemente

Pero como se sabe, en nuestro idioma no existen las palabras que contengan doble acento ortográfico, por lo que el caso de estos adverbios terminados en -mente constituyen una excepción a las reglas generales de la acentuación, ya que el adjetivo base mantendrá siempre su acento ortográfico (tilde) toda vez que lo lleve originalmente:

Rápido + mente = rápidamente
Ágil + mente = ágilmente
Cortés + mente = cortésmente


Si se tuviera en cuenta únicamente la sílaba tónica de la terminación -mente, ninguno de estos adverbios se escribiría con tilde por tratarse de voces graves o llanas acabadas en vocal (justamente por eso son una excepción).

Si el adjetivo base no poseía acento ortográfico, tampoco lo llevará el adverbio terminado en -mente:

Desesperado + mente = desesperadamente
Bueno + mente = buenamente



ACENTUACIÓN EN VERBOS CON PRONOMBRES ENCLÍTICOS



Empecemos por saber qué significa "enclítico": pospuesto, partícula átona que se une a una palabra anterior (tónica) y que forma un todo, es decir, una sola palabra.
Los pronombres que pueden ser enclíticos son: me, te, se, lo/s, la/s, le/s, nos, os.
Cuando uno de estos pronombres -que son átonos- van pospuestos al verbo, se escriben unidos y forman una sola palabra gráfica. El acento prosódico de la palabra resultante va a coincidir con el del verbo, que es el único elemento tónico presente en estas formas complejas:

da + me --- dame
comé + te + lo --- comételo
bajando + se --- bajándose
bajá + te --- bajate
hacé + la --- hacela

Se debe dejar en claro que los verbos con pronombres enclíticos se someten a las reglas generales de la acentuación, de modo que llevarán o no tilde según sea la palabra resultante, con independencia de cómo se acentúe gráficamente la forma verbal sin los pronombres.

Veamos por qué llevan o no tilde los ejemplos anteriores:

"dame" no lleva tilde por ser palabra grave terminada en vocal (el monosílabo "da" tampoco lo llevaba).
"comételo" lleva tilde por ser palabra esdrújula (el verbo "comé" también lo llevaba por ser palabra aguda terminada en vocal).
"bajándose" lleva tilde por ser palabra esdrújula ("bajando" no llevaba tilde por ser grave terminada en vocal).
"bajate" no lleva tilde por ser palabra grave terminada en vocal ("bajá" sí llevaba tilde por ser palabra aguda terminada en vocal).
"hacela" no lleva tilde por ser palabra grave terminada en vocal ("hacé" sí llevaba tilde por ser palabra aguda terminada en vocal).


Aclaración para tener en cuenta

Las formas del imperativo de la segunda persona de singular características del voseo no constituyen una excepción a esta pauta y se someten igualmente a las reglas de acentuación.
Así, cuando se usan sin enclíticos, se escriben con tilde por ser palabras agudas terminadas en vocal: pensá, volvé, decí.
Cuando se les agrega un pronombre enclítico se escriben sin tilde por ser palabras graves terminadas en vocal o en -s: pensalo, volvete, deciles.
Si se les añade más de un enclítico, se deberán tildar por ser esdrújulas o sobresdrújulas: pensátelo, decímelo, llevándomela.

Vale aclarar también que esta regla de acentuación se dispuso a partir de 1999, ya que antes de ese año las formas verbales con enclíticos conservaban la tilde si el verbo originario la tenía: bajáte (hoy, incorrecto).

Fuente: RAE

ACENTUACIÓN DE LAS LETRAS MAYÚSCULAS

 ACENTUACIÓN DE LAS LETRAS MAYÚSCULAS




Las letras mayúsculas llevan tilde si les corresponde según las reglas ortográficas. El empleo de mayúsculas no exime de poner tilde cuando así lo exijan las reglas de acentuación. La R.A.E. nunca ha establecido algo en contrario.

Ejemplos:
Álvaro; SÁNCHEZ; África; PERÚ; OCÉANO ATLÁNTICO. 

LA ESCRITURA DE LOS PREFIJOS



PREFIJOS

Los sufijos y los prefijos no son palabras, sino elementos afijos que carecen de autonomía, que necesariamente deben unirse a una base léxica a la que aportan diversos valores significativos, dando lugar a nuevas palabras. El proceso de formación de voces nuevas a partir de sufijos o prefijos se denomina derivación.

Los sufijos se unen por detrás de la base (dormitorio, noviazgo, tantísimo, trigal) y los prefijos, por delante (antinatural, contraindicación, desatar, reabrir, superaburrido).

En el caso particular de voces prefijadas (es decir, palabra formada por prefijo + base), los prefijos deben escribirse siempre soldados gráficamente a la base que afectan: anormal, antiácido, coarrendatario, contraindicación, disconforme, excombatiente, interplanetario, minifalda, proabortista, revender, sobrecargar, superespía, ultraligero, vicedirector, etc.

Veamos un ejemplo concreto, el prefijo anti- que significa «opuesto», «contrario», «que combate o evita»: anticristo, antipapa, antiabortista, antifascista, anticonstitucional, antimonopolio, anticongelante, anticorrupción, antimafia, antiniebla, antirrobo, antivirus, antiambientalista.

Como se observa, en todos los ejemplos aportados, el prefijo debe escribirse soldado (unido) a la base a la que afectan siempre que esta sea univerbal, es decir, siempre que esté constituida por una sola palabra. Así, no se consideran ortográficamente adecuadas la grafías en las que el prefijo aparece unido con guion a la palabra base (o sea, es incorrecto escribir anti-mafia, anti-cancerígeno, anti-ambientalista).

Excepcionalmente, se admite el empleo del guion intermedio para marcar en una palabra la frontera entre el prefijo y su base cuando ello sea preciso para la correcta comprensión del derivado. Con este recurso se pretende poner de manifiesto que un término debe interpretarse, no en su sentido habitual y asentado, sino de modo literal, como resultado de aplicar a la base léxica el sentido del prefijo en su actual valor productivo:

«Carmen Naranjo en su búsqueda por re-presentar (o volver a presentar) en la escena del lenguaje lo que percibe, hace un sorprendente recorrido…»

Pero se trata de un recurso que debe emplearse de forma restringida solo cuando venga exigido por una clara necesidad de precisión conceptual, o bien en obras en la que prime la creatividad o la voluntad de estilo. Es decir, no es un caso de uso común como los ejemplos antes aportados.

Pero sí existen situaciones en que los prefijos deben ser escritos necesariamente unidos a la base mediante un guion o separados de ella.

¿Cuándo podemos unir un prefijo a su base con guion o separarlo de ella?

Los prefijos se unirán con guion a la palabra base cuando esta comience por mayúscula (nombre propio o sigla): anti-Musolini, anti-OTAN, . Esto sirve en estos casos para evitar la anomalía que supone, en nuestro sistema ortográfico, que aparezca una minúscula seguida de una mayúscula en posición interior de palabra.
También será necesario emplear el guion cuando la base sea un número, con el fin de separar la secuencia de las letras de la de cifras: sub-21, super-8.

Por último, los prefijos se escriben necesariamente separados de la base que afectan cuando esta es pluriverbal, es decir, cuando está constituida por varias palabras. Ejemplos: ex alto cargo (pero exesposo), anti pena de muerte (pero antiambientalista), pro derechos humanos (pero provida), pre Segunda Guerra Mundial (pero previsto), súper en forma (pero superrico), vice primer ministro (pero vicedirector).

Por lo antes expuesto, se advierte que por lo general los prefijos deben ir soldados a la base léxica y cuando así no ocurre (o sea, cuando van unidos con guion o separados de la base), son casos excepcionales.

Asimismo, si un prefijo termina con una vocal y el segundo elemento (o base) empieza con «r-», es necesario duplicarla para mantener su sonido fuerte: antirrecesión, antirrobo, vicerrector, corresponsable.

Por otra parte, cuando el prefijo anti- se une a una palabra que empieza por i-, es preferible simplificar la grafía -ii- cuando esa simplificación no cree confusión y las dos vocales se reduzcan en la pronunciación: antincendios, antinflamatorio, antimperialista. Cuando se destaca la expresión «es preferible», significa que puede escribirse de ambas formas y las dos son correctas: antiincendios, antiinflamatorio, antiimperialista.

No obstante ello, la doble vocal -ii- debe mantenerse en las voces resultantes de unir el prefijo semi- a palabras que comiencen con el prefijo i- con significado de privación o negación: semiilegal (semi + ilegal), semiiletrado (semi + iletrado), semiirregular (semi + irregular), para poder diferenciarse con aquellas palabras en que la base carece del prefijo privativo i-: semilegal (semi + legal), semiletrado (semi + letrado), semirregular (semi + regular). Lo mismo ocurrirá con cualquier prefijo terminado en -i en una palabra cuya base contenga el prefijo privativo i-: archiilegal (archi + ilegal), diferente de archilegal (archi + legal).

Fuente: «La escritura de palabras con prefijos», Ortografía de la lengua española. Real Academia Española (2010), pp. 531/544.





REGLAS DE ACENTUACIÓN



TEORÍA SOBRE LA ACENTUACIÓN

Clasificación de las palabras según su acentuación:

Desde el punto de vista fónico la palabra puede subdividirse en unidades menores llamadas sílabas. Una palabra puede estar constituida por una única sílaba (monosílaba o palabra monosilábica) o por más de una sílaba (polisílaba o palabra polisilábica). A su vez, las palabras polisilábicas pueden estar constituidas por una, dos, tres, cuatro, cinco o más sílabas (si bien en español las palabras de más de cinco sílabas no son muy frecuentes). Así que las polisílabas se clasifican en bisílabas (2), trisílabas (3), tetrasílabas (4), pentasílabas (5), etc.



Cuando se trata de una monosílaba no es posible comparar ni confrontar la intensidad del impulso articulatorio: dicho impulso se concentrará en la única sílaba de que consta la palabra. Pero en el caso de las polisílabas no todas las sílabas se pronuncian con la misma intensidad.



Lo que nos permite diferenciar una palabra de otra es el balance constante entre intensidades articulatorias mínimas y máximas, entre ascensos y descensos de tono, entre pausas, sonidos y silencios. Nos encontramos con un nuevo grupo de realidades auditivas, sonoras, que no son “letras”, no pueden pronunciarse por sí mismas como fonemas vocálicos y consonánticos, pero que se asocian a la pronunciación de las vocales con las consonantes, y permiten asimismo distinguir entre diferentes significados. Estas realidades auditivas (denominadas suprasegmentales, porque se pronuncian agregados, superpuestos a las vocales y consonantes) son el tono, las pausas y el acento.



Existen signos ortográficos que las demarcan. Para el tono y la pausa, nuestra grafía dispone de un amplio repertorio de signos gráficos denominados signos de puntuación.






En cuanto al acento, específicamente, podemos decir que en la pronunciación de todas las palabras es posible señalar una sílaba en la que recae la mayor intensidad de la articulación, la mayor fuerza de pronunciación. Dicha sílaba es llamada tónica, es la sílaba donde recae el acento (prosódico u ortográfico). A las restantes sílabas de la palabra se las llama átonas.

Según la posición de la sílaba tónica en las palabras, es posible clasificarlas en:

· AGUDAS: la sílaba tónica es la última de la palabra.
Ejemplos: fis-cal, a-pe-la-ción, pri-sión, im-pu-ni-dad.

· GRAVES (o LLANAS): la sílaba tónica es la penúltima de la palabra.
Ejemplos: ro-bo, ma-gis-tra-do, ga-ran--as, -bil.

· ESDRÚJULAS: la sílaba tónica es la antepenúltima de la palabra.
Ejemplos: Or--ni-ca, le--ti-mo, obs--cu-lo, -di-go.

· SOBRESDRÚJULAS: la sílaba tónica es la anterior a la antepenúltima sílaba de la palabra. 
Ejemplos: or--na-se-le, trá-gi-ca-men-te, -gue-se-le, in--ma-se-lo.

Dejamos fuera de esta clasificación a las monosílabas, puesto que en ellas no podemos establecer comparación entre mayor y menor intensidad acentual: el peso de la acentuación recae en la única sílaba de que constan.

Acento prosódico y acento ortográfico

Todas las palabras, absolutamente todas, llevan una carga de intensidad máxima en algunas de sus sílabas, carga de intensidad a la que llamamos ACENTO.

En nuestra lengua coloquial, el nombre acento posee un doble significado: el primero de estos hace referencia a una realidad fónica auditiva: es la intensidad mayor con que pronunciamos alguna sílaba de la palabra y la llamamos acento prosódico; todas las palabras, pues, tienen acento prosódico. En la escritura este tipo de acento no siempre se indica; en el caso de indicarlo gráficamente, se realiza mediante un signo con forma de pequeña coma que desciende de derecha a izquierda, ubicado sobre la vocal de la sílaba tónica de la palabra: a este signo lo denominamos tilde o acento ortográfico.

Acentuación de las palabras agudas

Las palabras agudas deben llevar acento ortográfico (o tilde) cuando terminan en vocal o en las consonantes n o s solas, es decir, no agrupadas a otra consonante.

Ejemplos: conde, resol, Constitución, rehén, revés, estrés, judicial, condenar, resolver.

Pero: robots, tictacs.

Las palabras terminadas en y, a efectos de la acentuación, no se consideran terminadas en vocal sino en consonante. Así, las palabras agudas terminadas en –ay, -ey, -oy, -uy, se escriben sin acento ortográfico.

Ejemplos: Paraguay, virrey, convoy, Uruguay, carey.



Acentuación de las palabras graves o llanas


Las palabras graves se acentúan ortográficamente (llevan tilde) si terminan en consonante, que no sea una n o una s solas, no agrupada con otra consonante. (O sea, al revés de la regla de acentuación de las agudas)

Ejemplos: caver, inbil, carácter, rax, examen instruido, excusa, orden, crisis, crimen, gravamen.
Cuando la palabra grave termina en s precedida de consonante, sí lleva tilde.
Ejemplos: ceps, fórceps, mics.

Acentuación de las palabras esdrújulas y sobresdrújulas

Las palabras esdrújulas y sobresdrújulas deben llevar siempre acento ortográfico o tilde.
Ejemplos esdrújulas: remenes, arculo, digo, alogo, blico, judico, crímenes, cadarico, dicmenes, emenes, cónyuge (adviértase que se escribe si la "u" después de la "g").
Ejemplos sobresdrújulas: inmeselo, archívesela, remelo.

Casos especiales de acentuación

a) Diptongo: Es la unión o concurrencia de dos vocales dentro de una misma sílaba (o sea, las vocales concurrentes no pueden separarse). Pueden ser dos vocales cerradas (jui-cio, ciu-dad), o bien una cerrada y una abierta (jui-cio, ex-pe-dien-te) o viceversa (cau-sa, plei-to), hay.

Las vocales cerradas son la i y la u, también llamadas débiles
Las vocales abiertas son la a, la e y la o, llamadas también fuertes.

La h intervocálica no impide la formación del diptongo (sahu-me-rio, prohi-bi-do, ahu-yen-ta).

Si se produce el encuentro de dos vocales cerradas en diptongo (o sea, dos cerradas distintas), dicho diptongo llevará acento ortográfico solo si así lo pidiesen las reglas generales de acentuación (je-sui-ta —grave— pero je-suí-ti-ca —esdrújula). Los grupos ui o iu siempre forman diptongo (nunca se separan) y si necesitan tilde (en caso de estar en una palabra esdrújula, como se vio antes) la misma recaerá siempre sobre la segunda.

b) Hiato: Cuando aparecen juntas dos vocales abiertas, dichas vocales no pueden formar parte de la misma sílaba (se separan), no existiendo diptongo sino hiato (re-o, pa-se-a, ge-ó-gra-fo).

En ocasiones se encuentran una vocal cerrada tónica o acentuada con una vocal abierta átona o inacentuada. Ambas vocales no pueden formar diptongo sino hiato y la vocal cerrada debe llevar acento ortográfico obligatorio, independientemente de que lo exija o no el tipo de palabra de que se trate (ga-ran-tí-a, tra-í-do, in-si-nú-o, des-va-rí-o, con-ti-nú-o, se-cre-ta-rí-a, pro-ve-í-do). 
En todos estos casos se trata de palabras graves terminadas en vocal, por lo que según la regla general no deberían llevar acento ortográfico; pero nos encontramos con que en la unión de vocales, la tónica es la débil, por lo que debe llevar tilde.

La h intervocálica tampoco modifica esta situación (a-hín-co, pro-hí-ben, ve-hí-cu-lo, a-hor-ca-do).

Pero se puede producir también el caso inverso al anterior, o sea, cuando se unen una vocal abierta acentuada o tónica con una vocal cerrada átona o inacentuada: la presencia del acento ortográfico sobre la vocal abierta no impide la formación del diptongo (Se-bas-tn, des-ps, mur-c-la-go, Cáu-ca-so).

Salvo los casos especiales vistos anteriormente, el acento ortográfico o tilde se utilizará siguiendo las reglas generales de la acentuación de las palabras agudas, graves, esdrújulas y sobresdrújulas.

La combinación de dos vocales iguales (cerradas o abiertas), produce también hiato: Sa-a-ve-dra, de-he-sa (tierra destinada a pastos), chi-i-ta (musulmanes que consideran a Alí y sus descendientes como únicos califas legítimos), Cam-po-o (comarca al Norte de España, en Cantabria), du-un-vi-ro (nombre de varios magistrados de la Roma antigua).

Las palabras en que una vocal cerrada tónica va seguida de un diptongo (como por ejemplo algunas formas verbales de la segunda persona del plural) deben llevar obligatoriamente tilde sobre la vocal cerrada (sa-brí-ais, con-sen-tí-ais, o-bli-ga-rí-ais.

c) Triptongo: Consiste en el encuentro de una vocal cerrada inacentuada, una vocal abierta tónica o acentuada, y una vocal cerrada inacentuada, dentro de la misma sílaba. Es obligatorio que las dos vocales cerradas que encierren a la abierta sean inacentuadas (si no, se produce el caso visto con los diptongos).
Ejemplos: U-ru-guay, buey, a-ve-ri-güéis, des-pre-ciáis (pero co-no-cí-ais, sus-ti-tuí-ais, que en estos casos no son triptongos).

Como se observa, tanto en los diptongos como en los triptongos, a estos efectos, a la y final se la considera con valor vocálico ya que suena como una i.

d) Palabras compuestas: Son aquellas que se forman uniendo palabras de significación independiente. Por ejemplo, un verbo y un sustantivo, un verbo y un adverbio, dos adjetivos, dos sustantivos, dos verbos, un adverbio y un sustantivo, un adverbio y un adjetivo, etc. Cuando esa palabra de significación independiente pase a formar parte de una palabra compuesta, pierde el acento ortográfico que pueda corresponderle y el vocablo compuesto se acentúa según las reglas generales para las palabras agudas, graves y esdrújulas:

Ejemplos:
Así + mismo = asimismo
Décimo + séptimo = decimoséptimo
Punta + pie = puntapié
Para + bien = parabién
Veinte + seis = veintiséis
Cien + pies = ciempiés

En los últimos cuatro casos (resaltados en negritas), las palabras compuestas formadas llevan acento ortográfico aunque su segundo componente (pie, bien, seis, pies) no lo llevara antes por ser palabra monosilábica. La nueva palabra (la compuesta) se acentúa ortográficamente según las reglas generales (son todas agudas terminadas en vocal, n o s).

Son excepciones a esta regla los adverbios de modo que se forman agregando el sufijo –mente a adjetivos. En este caso, el adjetivo-base mantiene su acento ortográfico toda vez que lo lleve originalmente.

Ejemplos:
Rápido + mente = rápidamente
Ágil + mente = ágilmente
Cortés + mente = cortésmente
Desesperado + mente = desesperadamente
Bondadoso + mente = bondadosamente

Estos adverbios son las únicas palabras en español que tienen dos acentos prosódicos, uno sobre el adjetivo y otro sobre el morfema –mente.

Las formas verbales a las cuales se les agregue un pronombre personal (o varios) en forma enclítica (atrás), llevan tilde o no según las reglas generales de la acentuación (aunque ya son palabras casi en desuso).

Ejemplos:
Pidió + me = pidiome
Sentó + se = sentose
Absolví + los = absolvilos

Pero si una forma verbal con acento prosódico se convierte en esdrújula o en sobresdrújula por medio del agregado de pronombres enclíticos, es necesario escribirla con acento ortográfico.

Ejemplos:
Intima + se + lo = intímaselo
Diciendo + me = diciéndome
Reserve + se + lo = resérveselo

Se exceptúan asimismo de la norma general de las palabras compuestas, los adjetivos unidos por guion, que conservan ambos su acentuación propia.

Ejemplos: Físico-político, histórico-crítico.

e) Palabras latinas y extranjeras: Las palabras latinas que se usan en nuestra lengua corrientemente, deben acentuarse ortográficamente de acuerdo con las reglas generales de la acentuación del idioma español.

Ejemplos: ítem, memorándum, réquiem, accésit, currículum, cuórum (si se escribe como se lo hace en latín, debe hacérselo en cursiva y sin tilde: quorum).

En cuanto a las palabras y nombres propios de otras lenguas, en general se escriben según la ortografía de la lengua original. Sin embargo, es posible también acentuarlos a la española; no obstante, en Argentina se prefiere el respeto por la palabra original.

Ejemplos: Wagner o Wágner - Mozart o Mózart

Esta acentuación según las reglas españolas, que es facultativa y optativa en las palabras extranjeras, es obligatoria en los nombres propios extranjeros o en palabras extranjeras “castellanizadas”, es decir, adaptadas a la fonética castellana.

Ejemplos: París, Támesis, Génova, Nápoles.

f) Acentuación de las monosílabas: Se dijo que en las monosílabas no podemos establecer comparación alguna entre mayor o menor intensidad de pronunciación: el peso de la entonación recae en la única sílaba (vocal, diptongo o triptongo) de que consta la palabra. Por lo tanto, es totalmente innecesario acentuar ortográficamente las monosílabas. En el año 1952 la Real Academia Española eliminó de la ortografía castellana formas acentuadas de monosílabas. De acuerdo con las normas actuales, las palabras fe, fue, fui, vio, dio, no se acentúan ortográficamente.

No obstante, constituyen una excepción a esta regla general las monosílabas que tienen tilde diacrítica, que se estudiarán más adelante.


Existen en nuestra lengua numerosas palabras en las cuales coinciden tanto los fonemas vocálicos como los consonánticos, e incluso también el fonema acentual. En estos casos es frecuente establecer una diferencia entre estos términos mediante un signo gráfico no exigido por norma ortográfica alguna, sino simplemente necesario como marca de diferenciación.
Este signo es el acento (o tilde) diacrítico (del griego “diakrino”: separar, diferenciar).
El acento diacrítico es un acento ortográfico que se escribe en casos no permitidos por las normas generales de acentuación para que permita distinguir significados diferentes.
Es muy frecuente emplear acentos diacríticos en monosílabas: existe una buena cantidad de monosílabas homónimas con significados muy diferentes y cuya interpretación puede resultar en ocasiones complicada. Por tales casos, el empleo del acento diacrítico es de fundamental importancia.

Tilde diacrítica en monosílabas: Se distinguen por la tilde diacrítica las siguientes parejas de palabras monosílabas.

Tilde diacrítica en los demostrativos: Los demostrativos este, ese, aquel, con sus femeninos y plurales, también podían llevar tilde cuando funcionaban como pronombres que no acompañaban a un sustantivo (Esta birome es mía; aquélla es la tuya). Pero las nuevas disposiciones de la Academia (2010), sugieren eliminar esta tilde diacrítica en los demostrativos por considerarlos innecesarios:

Ejemplos:
Esos son tus regalos, no estos.
Aquellas ganaron el campeonato.
Mi casa es esta.
Las preguntas de aquel examen me parecieron muy interesantes.
El niño este no ha dejado de molestar en toda la tarde.

Tilde diacrítica en el adverbio solo: La palabra solo puede funcionar como adjetivo, como adverbio o como sustantivo.

Ejemplos:
A Tomás le gusta estar solo. (adjetivo)
Solo comeremos fruta. (adverbio)
En el recital hubo un solo de guitarra. (sustantivo)

Al ser una palabra grave terminada en vocal, no debe llevar —por regla general— tilde. Antes del año 2010, cuando se percibía riesgo de ambigüedad, de dudosa interpretación (anfibología), llevaba acento ortográfico en su uso adverbial (cuando significaba solamente). Pero la R.A.E. dispuso en su nueva Ortografía (2010) que ya no hacía falta distinguir los distintos usos con tilde, ya que el contexto ayuda a la comprensión del sentido oracional y no causa confusión alguna.

¡ATENCIÓN!


No obstante lo dicho, debemos tener en cuenta que la R.A.E. dice: “Por eso, a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en estas formas (pronombres demostrativos y adverbio "solo") incluso en casos de ambigüedad. La recomendación general es, pues, la de no tildar nunca estas palabras”. No lo prescribe, sino que lo recomienda.
Es decir, al ser solo una "recomendación", colocar tilde al adverbio sólo cuando significa solamente sigue siendo correcto-
Lo mismo ocurre con los demostrativos éste, ése, aquél, con sus femeninos y plurales.
Si bien la recomendación es no tildarlas más, se sugiere que se sigan corrigiendo como se hacía hasta el 2010, ya que todavía es correcto hacerlo.

Ejemplos:

Fui solo al cine (nadie me acompañó)
Fui sólo al cine (y a ningún otro lado)

Esos regalos son míos; aquéllos, los tuyos.
Estas chicas ganaron el campeonato; aquéllas perdieron.



Tilde diacrítica en los interrogativos y exclamativos: Cuando reside en ellas el sentido interrogativo o exclamativo, las palabras dónde, cómo, cuál, cuán, cuándo, cuánto, qué y quiénes son tónicas y llevan tilde. Así sucede frecuentemente en oraciones interrogativas y exclamativas.


Ejemplos:

¿Qué quieres?

¿Cuál es el motivo?

¿Quiénes son estos señores? 

¿Cuándo llega el avión?

¡Qué buena idea has tenido! 

¡Cuántos problemas por resolver!
¡Cómo llovía ayer!

También se escriben con tilde cuando introducen oraciones interrogativas o exclamativas indirectas.

Ejemplos:
Cuando llegó, le preguntaron qué estaba haciendo allí.
Le explicó cuáles eran esos inconvenientes que habían surgido.
¿No sabes dónde desemboca ese río?
Comentó cuánto mejor sería resolver el problema cuanto antes.
Todos somos conscientes de qué duras circunstancias ha tenido que superar.

Pronombres relativos: Cuando actúan como relativos, los pronombres donde, como, cual, cuan, cuando, cuanto, que y quienes deben escribirse sin acento ortográfico.

Ejemplos:
Está llena cual vaso de agua.
La flor que se moría, resucitó.
Estaba sentado donde le dijimos.
Fueron ellos quienes rompieron el vidrio.
Así como entró, salió.
Cuanto más hable, menos la escucharán.
La decepción fue tan grande cuan grande era la esperanza que habíamos depositado en él.
Fue ese día cuando lo vi.

Otros casos de tilde diacrítica:

AUN / AÚN – La palabra aún llevará tilde cuando se utiliza con el significado de “todavía” (con sentido temporal):

Ejemplos: 
Aún es joven.
No ha llegado aún.

En cambio, cuando equivale a “hasta”, “también”, “incluso” (o “siquiera” como negación), se escribirá sin tilde.

Ejemplos:
Aun los sordos habrán de oírme.
Todos los socios, aun los más conservadores, votaron a favor.
Ni aun él lo sabía.
Cuando aun forma parte de la locución conjuntiva aun cuando, se escribe sin tilde.
Aun cuando lo pidiera, no le harían caso.

Otros casos especiales de acentuación:

👉La sílaba tónica de una palabra se mantiene en su forma plural, aunque el vocablo cambie de acentuación:

Ejemplos:
Aborigen / abogenes
Hostil / hostiles
cil /ciles
Margen / márgenes
Útil / útiles

Excepciones: carácter / caracteres; gimen / remenes; especimen / espemenes.

👉“DE MÁS”, “DEMÁS”, “DÉ MÁS” 

DE MÁS: Locución adverbial. Significa “en exceso”, “en demasía”, “de sobra”.

Ejemplos:
Compraron libros de más.
De más está decir que tienes razón.

DEMÁS: Adjetivo. Se usa con artículo para indicar “el resto”, “los otros”.

Ejemplos:
Los demás alumnos asistirán a su clase.

DÉ MÁS: Verbo dar y adverbio de cantidad.

Ejemplos:
Dé más importancia a las normas pedagógicas.

👉“QUE” PRECEDIDO DE LA PREPOSICIÓN “POR”


POR QUÉ: Preposición y pronombre enfático en oraciones interrogativas directas o indirectas:

Ejemplos:
¿Por qué no responde? (interrogativa directa)
Dígame por qué no responde (interrogativa indirecta). 

PORQUE: Conjunción que denota causa o motivo, respuesta al “¿por qué?:

Ejemplo:
No responde porque no halla una respuesta convincente.

PORQUÉ: Sustantivo común que significa “causa, razón o motivo”. Puede estar modificado por un artículo o un adjetivo.

Ejemplos:
El porqué no responde es obvio.
A ese porqué yo no lo entiendo.

POR QUE: Preposición por + el pronombre relativo que. En este caso es más corriente usar el relativo con artículo antepuesto (el que, la que, etc.):

Ejemplos:
Este es el motivo por que te llamé. (por el que te llamé)
Los premios por que competían no resultaban muy atractivos. (por los que competían)
No sabemos la verdadera razón por que dijo eso. (por la que dijo eso)

La preposición por + la conjunción subordinante que. Esta secuencia aparece en el caso de verbos, sustantivos o adjetivos que rigen un complemento introducido por la preposición por y llevan además una oración subordinada introducida por la conjunción que:

Ejemplos:
Al final optaron por que no se presentase.
Están ansiosos por que empecemos a trabajar en el proyecto.
Nos confesó su preocupación por que los niños pudieran enfermar.


👉“QUE” PRECEDIDO DE LA PREPOSICIÓN “CON”

CON QUÉ: Preposición y pronombre enfático en oraciones interrogativas directas e indirectas:

Ejemplos:
¿Con qué pensás pagarme? (directa)
No sé con qué pensás pagarme. (indirecta)

CON QUE: Conjunción condicional que equivale a “con tal que”;

Ejemplo:
Me basta con que me pagues la mitad de la deuda.

CON QUE: Preposición más pronombre relativo equivalente a “por el cual (por la cual)”:

Ejemplo:
Aquí está el cheque con que pagaré mi deuda.

CONQUE: Conjunción relativa que indica una consecuencia de lo que se ha expresado anteriormente. Equivale a “por lo tanto”, “por consiguiente”:

Ejemplo:
He esperado pacientemente que me pagues hasta hoy, conque hazlo ahora mismo.

👉“ASÍ MISMO”, “ASIMISMO”, “A SÍ MISMO” 

ASÍ MISMO o ASIMISMO: La R.A.E. prescribe las dos formas de escritura del adverbio equivalente a “también”, “del mismo modo”:

Ejemplos:
Así mismo, vale la pena agregar...
Asimismo vale la pena agregar... (se prefiere esta forma, en una sola palabra)

A SÍ MISMO: Frase formada por preposición, pronombre personal y adjetivo pleonástico con referencia a algo que se atribuye a la persona de quien se habla:

Ejemplo:
No debe culparse a sí mismo de lo que ocurrió.

👉ACENTUACIÓN DE LAS LETRAS MAYÚSCULAS



Las letras mayúsculas llevan tilde si les corresponde según las reglas ortográficas. El empleo de mayúsculas no exime de poner tilde cuando así lo exijan las reglas de acentuación. La R.A.E. nunca ha establecido algo en contrario.

Ejemplos:
Álvaro; SÁNCHEZ; África; PERÚ; OCÉANO ATLÁNTICO. 

Gráficamente: