USO DE LA H



Se usa “h” en los siguientes casos:


↠Delante de los diptongos ua, ue, ui, tanto en inicial de palabra como en posición interior a comienzo de sílaba: huaca, huella, huérfano, hueso, huinca, huir; chihuahua, marihuana, cacahuete.










↠Delante de las secuencias ia, ie, en posición inicial de palabra: hiato, hielo, hierro, hierba.




 



↠Palabras que empiezan por las secuencias herm—, histo— hog—, holg—, horm—, horr— y hosp: hermano, hermoso, histología, historia, hogar, hoguera, holgado, holgazán, horma, hormigón, horrible, horror, hospedar, hospital.








Excepciones: ermita y su derivado ermitaño, y ogro.


↠Palabras que comienzan con la secuencia hum— seguida de vocal: humano, humedad, húmero, humildad, humus.








 


↠Palabras que comienzan con los siguientes elementos compositivos (raíces de origen griego):

Halo
 (sal): halógeno, haloideo, halotecnia 

Hecto— (cien): hectárea, hectolitro, hectómetro

Helico— (espiral): helicoidal, helicóptero

Helminto— (gusano): helmíntico, helmintología

Helio— (sol): heliocéntrico, helioterapia 

Hema—, hemat(o), hemo— (sangre): hemangioma, hematoma, hemorragia 

Hemi— (medio, mitad): hemiciclo, hemisferio, hemistiquio

Hepat(o)— (hígado): hepatitis, hepatología

Hetero— (otro, distinto): heterogéneo, heterosexual

 Hex(a)— (seis): hexágono, hexasílabo

Hept(a)— (siete): heptágono, heptaedro

Hidr(o)— (agua): hidrante, hidroeléctrico

Higro— (humedad): higrómetro, higroscopía

Hiper— (superioridad o exceso): hiperactividad, hipermercado

Hipo— (inferioridad o escasez): hipoglucemia, hipodérmico

Hip(o)— (caballo): hípica, hipódromo

Hol(o)— (todo): holístico, holografía

Homeo— (semejante, parecido): homeopatía, homeostasis

∎ Homo—
(igual): homogéneo, homosexual

↠Los verbos haber, habitar, hablar, hacer, hallar, hartar, helar, herir, hervir, hinchar y hundir, incluidas todas las formas de su conjugación: hube, habitásemos, hablaría, hago, hallaremos, harté, helara, heriremos, hirvió, hincharon, hundiré.

↠Ciertas interjecciones, tanto en posición inicial (hala, hale, hola, hurra, huy) como en posición final (ah, bah, eh, oh, uh

Resultado de imagen para ¡Ah!

↠Llevan h tras la secuencia inicial ex— las voces exhalar, exhausto, exhibir, exhortar, exhumar, como así también sus derivados. 

Advertencia: las palabras exuberancia y exuberante se escriben sin h intercalada ya que carecen de ella sus étimos latinos.

Se escriben sin “h”:

↠Todas las voces que comienzan por alb— o alv—: albóndiga, albatros, albino, albedrío, alveolar, alverja o arveja 



↠Todas las voces que comienzan con la secuencia exo—: éxodo, exorbitante, exótico, exordio 

¿Por qué si «huérfano» se escribe con «h», «orfanato», «orfelinato», «orfanatorio», «orfandad» se escriben sin ella?


En la mayoría de las palabras que conforman nuestro idioma, la «h» se ha mantenido en nuestro sistema ortográfico por razones etimológicas o de uso tradicional consolidado. 
Pero hay un grupo de haches del español que responden a razones histórico-gráficas consolidadas por el uso y no por razones etimológicas: se trata de la «h» que se escribe siempre (salvo contadas excepciones) delante de los diptongos /ua/, /ue/, /ui/ tanto en posición inicial de palabra con en posición interior a comienzo de sílaba, esté o no justificada esa «h» por la etimología. 

Ejemplos: huelga, huella, huérfano, hueso, huerto, huir, deshuesar… 

¿Por qué se utilizaba esta «h» delante de la «u»? Porque antiguamente la «u» (vocal) y la «v» (consonante) compartían el mismo grafema (se escribían de la misma forma) y fue necesario utilizar esa hache para indicar que las palabras comenzaban con «u» y no con «v».
Ejemplo: se colocaba la «h» para evitar que ueso se leyera como veso /béso/. Y si la primera letra tenía valor consonántico («v») no se colocaba la «h»: velo necesariamente debería leerse como /bélo/. 

El origen puramente gráfico del uso de la «h» ante los diptongos de /u/ más vocal, explica que se escriban con ella (con «h») palabras que no la tienen en su etimología. Y uno de esos casos es la palabra que nos ocupa: «huérfano» (del latín orphãnus) no posee en su misma familia la «h»: «orfanato», «orfandad» justamente porque no presentan la «u» inicial. 

Otros ejemplos similares: 

«hueco» (del latín occãre) --- «oquedad» 

«hueso» (del latín ossum) --- «óseo», «osario», «osificar» 

«huevo» (del latín ovum) --- «ovario», «óvulo», «ovalado», «desovar» 

La misma explicación vale para las diferencias de igual tipo que se observan entre las formas de un mismo verbo: 

«oler», «olía», «oleremos», «olió» --- pero --- «huelo», «huele», «huelas», «huelan»



USO DE LA G


Se usa “g” en los siguientes casos:

↠El fonema [j] ante e, i se representa con la letra “g” en los siguientes casos: 

∎ Palabras que contienen la secuencia inge en cualquier posición: faringe, ingeniero, ingenuo, ingerir (comer), ingesta, laringe, meninge 



Excepciones: injerir (entrometer) y su derivado injerencia, injerto y sus derivados injertar, injertable

∎ Palabras que contienen la sílaba gen en cualquier posición, incluidas todas las que terminan en —gencia, —gente: agencia, argentino, contingente, diligencia, engendrar, exigencia, gendarme, gente, inteligencia, sargento, urgencia, virgen 








Excepciones: ajenjo, jengibre, ojén. Ciertas voces americanas como jején, comején, mejenga. También los derivados de palabras que se escriben con “j”: avejentar (de viejo), piojento (de piojo). Además formas verbales de los verbos terminados en —jar, —jer, —jir: bajen, dejen, tejen, crujen.

∎ Palabras que contienen la secuencia gest—: congestión, gestación, digestivo, gestor, sugestionable 



Excepciones: majestad (y sus derivados), vejestorio
∎Las palabras que contienen las secuencias gia, gio (con acento ortográfico o sin él): alergia, analogía, apología, arpegio, artilugio, litigio, magia, orgía, religión, vestigio, vigía 








Excepciones: bujía, crujía, herejía. Palabras terminadas en —plejía o —plejia: apoplejía, hemiplejía o hemiplejia.

∎ Palabras que empiezan por gene—, geni—, geno—, genu—: generoso, género, genial, genital, genocidio, genoma, genuino 













∎ Palabras que empiezan por legi—: legible, legión, legítimo




Excepciones: lejía (solución de sales alcalinas utilizada en limpieza como desinfectante y blanqueador). También lejísimo por ser derivado de “lejos”. 

∎Palabras terminadas en —gésimo y —gesimal: cuadragésimo, sexagesimal 













∎Palabras terminadas en —ginoso/a: cartilaginoso, oleaginosa, vertiginoso, ferruginoso

∎ Los verbos terminados en —ger, —gir: recoger, emerger, proteger, dirigir, fingir, surgir, elegir 







Excepciones: tejer y sus derivados, crujir

↠Se escribe con “g” antes de e, i las palabras que contienen los siguientes elementos compositivos (raíces léxicas grecolatinas): 

angio— (vaso, conducto): angiografía, angioma, angioplastia 

geo—, —geo (tierra): geocentrismo, geólogo, geografía, geometría, apogeo, epigeo, perigeo 

german(o)—, —german(o) (Germania, alemán): germánico, germano, pangermanismo 

ger(onto)— (vejez, viejo): geriatría, geriátrico, gerontofilia, gerontología 

giga— (mil millones de veces): gigavatio, gigahercio 

gine(co)— (mujer): ginecólogo, gineceo, ginecocracia 

—algia (dolor): lumbalgia, neuralgia, nostalgia 

—fagia (acción de comer o tragar): antropofagia, aerofagia, disfagia 

—génesis (origen, principio o formación): génesis, oncogénesis, partenogénesis 

—genia (origen o formación): embriogenia, filogenia, orogenia 

—génito (nacido, engendrado): congénito, primogénito, unigénito 

—geno/a (que genera, produce o es producido): antígeno, cancerígeno, electrógeno, lacrimógeno, oxígeno, patógeno 

—gero (que lleva o produce): alígero, flamígero 

—logía, —lógico/a (estudio, disciplina científica): ecología, ecológico, museología, museológico, biología, biológico 

—rragia (flujo o derramamiento): blenorragia, homorragia, verborragia 

↠Palabras en el que el fonema [g] precede a cualquier consonante, pertenezca o no a la misma sílaba: dogmático, impregnar, maligno, repugnancia 


USO DE LA J



Se usa “j” en los siguientes casos: 

↠El fonema [j] ante e, i se representa con la letra “j” en los siguientes casos: 

∎ Palabras que empiezan por eje—: eje, ejecutar, ejecutivo, ejemplo, ejercer 

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Excepciones: Nombres propios como Egeo, Egeria.

∎ Palabras que terminan con —aje, —eje: abordaje, brebaje, encaje, dopaje, hospedaje, lenguaje, deje, despeje, esqueje, hereje 







∎ Palabras de acentuación llana que terminan con —jero/a: callejero, consejera, extranjero, lisonjera, pasajero, viajera 









Excepciones: ligero/a y su derivado ultraligero/a 

∎ Verbos terminados en —jear: burbujear, callejear, canjear, chantajear, cojear, pintarrajear 












∎Sustantivos que acaban en —jería: brujería, consejería, extranjería 








∎ Todas las formas verbales que contienen el fonema “j” y corresponden a verbos cuyo infinitivo carece de él. Esta regla afecta a los verbos “decir” y “traer” (y sus derivados) y a los verbos acabados en —ducir: dije, dijera (de “decir”), trajiste, trajera (de “traer”), aduje (de “aducir”










∎ Palabras derivadas de voces que tienen “j” ante las vocales “a”, “o”, “u”: cajita (de “caja”), rojear, rojizo (de “rojo”), pajita (de “paja”), vejez (de “viejo”

USO DE LA LL


En primer lugar debemos saber que desde la aparición de la nueva "Ortografía de la lengua española" publicada por la Real Academia Española (R.A.E.) en el año 2010, la "ll" ya no es considerada una letra, ya que estas son solo signos gráficos simples. La "ll" es un dígrafo o combinación de dos letras (así como también son dígrafos "ch", "gu", "qu" y "rr") y ya no figura más como letra independiente en nuestro abecedario (como no lo son tampoco ninguno de los otros dígrafos).

Se emplea el dígrafo "ll" en los siguientes casos:

➤ En las palabras que empiezan por las sílabas fa-, fo- y fu-: fallar, falleba, fallecer, fallido, follaje, follar, folletín, folleto, fullería.




Excepciones: faya (cierto tejido de seda y árbol canario) y fayado (en Galicia, desván).

➤ En las palabras terminadas en -illo, -illa (sea o no un sufijo diminutivo): alcantarilla, amarillo, anillo, barbilla, brillo, cerilla, costilla, cucharilla, gatillo, hebilla, ladrillo, monaguillo, morcilla, ovillo, soplillo.









➤ En casi todas las palabras terminadas en -ello, -ella: atropello, bella, botella, camello, centella, cuello, destello, doncella, estrella, mella, paella, querella, sello, vello.











Excepciones: leguleyo-ya, plebeyo-ya, zarigüeya, y las palabras que contienen la terminación grecolatina -peya (epopeya, onomatopeya, etc.).

➤ En los verbos de uso general terminados en -ellar, -illar, -ullar y -ullirdescabellar, destellar, estrellar, mellar, sellar, acribillar, chillar, humillar, mancillar, pillar, trillar, apabullar, arrullar, farfullar, mascullar, bullir, engullir, escabullir, mullir, zambullir.



TERMINACIONES -CIÓN, -SIÓN



La terminación —ción se escribe con “c” en los siguientes casos:

↠ Sustantivos que en la misma familia léxica tengan otros sustantivos terminados en –to, —tor, —dor


canto / canción
intento / intención

receptor / recepción
desertor / deserción

creador / creación
simulador / simulación 

Piense:







convento /
invento /
Corruptor /
Expositor /
Creador /
Regulador /

Excepción: percutor / percusión

↠ Sustantivos que pertenecen a la misma familia léxica de adjetivos terminados en ­—to

absuelto / absolución
discreto / discreción

absorto / absorción 
erudito / erudición 

Piense:

indiscreto /
opuesto /
resuelto /
sustituto /

Excepciones: visto - visión; previsto - previsión; provisto - provisión

↠ Nombre derivados de los verbos de la 1ª conjugación verbal (—ar)

plantar / plantación
saludar / salutación
reanudar / reanudación
remunerar / remuneración
privar / privación
peregrinar / peregrinación

Piense: 








ampliar /
reanudar /
autorizar /
civilizar /
condicionar /
conversar /

Excepción: Nombre derivado de los verbos terminados en —sar cuando en el nombre no conserva la sílaba sa: confesar / confesión; dispersar / dispersión; profesar / profesión; expresar / expresión; progresar / progresión

Pero obsérvese qué ocurre con el siguiente ejemplo:

conversar / conversación.

En este caso, conversación conserva la sílaba sa en el nombre derivado.

↠ Los sustantivos terminados en —unción, —pción

función – conjunción – defunción – asunción – punción -adopción – descripción - interrupción

↠ Los sustantivos terminados en —cción

extracción – convicción - perfección - infracción – destrucción - dirección




La terminación —sión se escribe con “s” en los siguientes casos:

↠ Sustantivos que en la misma familia tengan otros sustantivos o adjetivos terminados en —so, —sor, —sorio, —sible, —sivo

Expreso, expresivo / expresión

confeso, confesor --- confesión
fusible / fusión
Iluso, ilusorio / ilusión
compasible / compasión
visible / visión

Piense:







impreso /
compresor /
sucesorio /
comprensible /
corrosivo /

↠ Nombres de los verbos terminados en —der, —dir, —ter, —tir que no conservan la “d” o la “t” del verbo base

ceder / cesión
suspender / sucesión
comprender / comprensión

evadir / evasión
agredir / agresión
confundir / confusión

cometer / comisión
someter / sumisión
entrometer / intromisión

divertir / diversión
invertir / inversión
admitir / admisión

Piense:












aprehender /
persuadir /
verter /
convertir /

Excepción: cuando el nombre conserva la “d” o la “t” del verbo, se escribe con “c”:

medir / medición; repartir / repartición; competer / competición; perder / perdición;  fundir / fundición; repetir / repetición; competir --- competición

↠ Los nombres de los verbos terminados en —sar, que no contienen la sílaba “sa” del verbo base

Confesar / confesión
dispersar / dispersión
expresar / expresión

Piense:











Revisar /
Precisar /
profesar /

Excepción: cuando el nombre conserva la sílaba “sa” del verbo, se escribe con “c”:

malversar / malversación; conversar / conversación; compensar / compensación; acusar / acusación; improvisar / improvisación

↠ Los nombres derivados de los verbos terminados en —primir o —cluir

comprimir /compresión
imprimir / impresión
concluir / conclusión
excluir / exclusión

Piense:









oprimir /
deprimir /
suprimir /
recluir /
incluir /
ocluir /

A continuación, la teoría completa del tema:


¿IMPRIMIDO O IMPRESO?

 

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Video explicativo:


Fuente: https://youtu.be/uyzRBDOGlPA

GUION, TRUHAN, FIE, LIAIS… SIN TILDE


Existen palabras en nuestro idioma que poseen concurrencia de vocales y según cómo las pronuncian algunos hispanohablantes, dichas vocales pueden o no pertenecer a la misma sílaba. Para aplicar las reglas de acentuación gráfica (con tilde) correctamente es necesario tener en cuenta cómo se divide una palabra en sílabas a partir de los conceptos de diptongo, triptongo y hiato.

Como no existía uniformidad entre los hispanohablantes en la manera de articular muchas secuencias vocálicas (es decir, se pronuncian las secuencias vocálicas de una misma palabra de manera diferente), en 1999 la ortografía académica estableció una serie de convenciones para fijar qué combinaciones vocálicas deben considerarse siempre diptongos o triptongos y cuáles siempre hiatos a la hora de aplicar las reglas de acentuación gráfica, con el fin de garantizar la unidad en la representación escrita de las voces que contienen este tipo de secuencias. (Ver Diptongo,triptongo, hiato).

En virtud de ello, un grupo limitado de palabras que tradicionalmente se habían escrito con tilde por resultar bisílabas (además de ser agudas terminadas en -n, -s o vocal) en la pronunciación de buena parte de los hispanohablantes —los que articulan con hiato las combinaciones vocálicas que contienen—, pasan a considerarse monosílabas a efectos de acentuación gráfica, conforme a su pronunciación real por otra gran parte de los hispanohablantes —los que articulan esas mismas combinaciones como diptongos o triptongos—, y a escribirse, por ello, sin tilde, ya que los monosílabos no se acentúan gráficamente, salvo los que llevan tilde diacrítica.

 Las palabras afectadas por este cambio son las siguientes formas verbales:

Verbo criar:  crie, crio, criais, crieis y las de voseo crias, cria.

Verbo fiar: fie, fio, fiais, fieis y las de voseo fias, fia.

Verbo fluir: flui, fluis.

Verbo freír: frio, friais.

Verbo fruir (gozar): frui, fruis.

Verbo guiar:  guie, guio, guiais, guieis y las de voseo guias, guía.

Verbo huir: hui, huis.

Verbo liar (atar): lie, lio, liais, lieis y las de voseo lias, lia.

Verbo piar: pie, pio, piais, pieis y las de voseo pias, pia.

Verbo reír: rio, riais.

 Como así también los sustantivos guion, ion (átomo con carga eléctrica), muon (en Física, partícula similar al electrón), pion (que pía mucho o, en Física, partícula mayor al electrón), prion (agente infeccioso en los animales), ruan (tela de algodón estampada fabricada en Ruan) y truhan (sinvergüenza, bufón); y ciertos nombres propios, como Ruan (ciudad de Francia) Sion (monte de Jerusalén).

 Aunque la ortografía de 1999, donde se establecieron las citadas convenciones, prescribía ya la escritura sin tilde de estas palabras, admitía que los hablantes que las pronunciasen como bisílabas pudiesen seguir acentuándolas gráficamente.

En cambio, a partir de la edición de 2010, se suprime dicha opción, que quiebra el principio de unidad ortográfica, de modo que las palabras que pasan a considerarse monosílabas por contener este tipo de diptongos o triptongos ortográficos deben escribirse ahora obligatoriamente sin tilde.

Esta convención es puramente ortográfica, por lo que no implica, en modo alguno, que los hablantes deban cambiar la manera en que pronuncian naturalmente estas voces, sea con hiato o con diptongo.

 FUENTE: http://www.rae.es/consultas/palabras-como-guion-truhan-fie-liais-etc-se-escriben-sin-tilde

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Seis lecciones sobre redacción legal, de Ruth Bader Ginsburg



“Los abogados tienen la obligación de ser los mejores escritores que puedan ser, tanto para sus clientes como al público. Cuanto más efectivo sea un abogado en el habla y en la escritura, mejor profesional será”. Ruth Bader Ginsburg

En una reciente publicación del medio español Confilegal se da a conocer el artículo «6 lecciones sobre redacción legal de Ruth Bader Ginsburg», por Josep Gálvez, abogado. Sostiene que con motivo del reciente fallecimiento de la “Justice” del Tribunal Supremo norteamericano y referente jurídico del feminismo, Ruth Bader Ginsburg, también conocida por sus iniciales “RBG”, han aparecido publicados innumerables anécdotas y recuerdos elogiosos sobre su figura.
En este sentido ha sido una auténtica alegría para Gálvez reencontrarse con una entrevista que ofreció en 2010 a la revista “The Scribes Journal of Legal Writing” (El diario de redacción jurídica de los escribas), donde deja claro su amor por la literatura y, claro está, por el derecho.
Como buena hija de inmigrantes del Este, RBG dio gran importancia a la lectura y la redacción durante toda su vida, teniendo su oportuno reflejo en su trayectoria profesional como profesora de Derecho -ningún despacho de Nueva York la contrataba por ser mujer-, posteriormente como abogada de asuntos constitucionales y finalmente como jueza.
Por este motivo, el autor cree que será de interés, para aquellos que no hacen de los escritos procesales una simple práctica del corta y pega, traer algunos de los consejos que Bader Ginsburg realizó durante su vida a propósito de la estrecha vinculación entre la literatura y el derecho.

1.- A LEER Y REDACTAR SE APRENDE TRABAJANDO

En primer lugar, RGB entendía el derecho como una profesión esencialmente intelectual y literaria basada en saber redactar.
Según ella, “los mejores profesionales del derecho consideran el derecho como un arte y un oficio artesanal aunque, desafortunadamente, muchos abogados no aprecian la importancia de la forma en que uno se expresa tanto en la sala ante el tribunal, o más importante aún, mediante escritos”.
Para Ginsburg, el motivo de la falta de interés por la lectura y especialmente por la redacción, se debe al sistema de educación, muy poco interesado en formar a sus estudiantes en este ámbito, y sentencia con rotundidad que “cuando los jóvenes llegan a la universidad de Derecho, si no han aprendido a escribir bien hasta ese momento, no es probable que lo aprendan más adelante”.

2.- LA VIRTUD DE LA BREVEDAD FRENTE AL VICIO DEL EXCESO

Ruth Bader observó que existe una extendida creencia en el derecho según la cual, cuanto más se escriba, mejor. Esta percepción, entendía RGB, procede del mundo universitario donde los estudiantes suelen incluir en sus ejercicios todo tipo de asuntos y alegaciones, sean relevantes o no para el caso.
Por el contrario para la jueza norteamericana es necesario que el abogado, en su actividad profesional, haga un trabajo previo “destilando el resultado, diferenciando entre aquellos motivos que son importantes de aquellos otros que son simplemente anecdóticos”.
Para ella solamente en algunos casos muy complejos pueden necesitar 50 páginas. “Pero en los casos normales, la mayoría de los argumentos podrían hacerse en 20 o 30 páginas como mucho. Los abogados suelen llenar sus escritos innecesariamente, sin darse cuenta de que escribir demasiado provocará la fatiga ocular e incluso puede ser tomado como una falta de respeto”.

3.- LA SIMPLICIDAD ES EL TRABAJO MÁS DURO

RGB era célebre por sus maratonianas jornadas de trabajo, especialmente en el despacho de su casa, estudiando y preparando sus sentencias. Para ella, cada frase, cada idea, debía entenderse sin el más mínimo esfuerzo. Y ese es un trabajo era realmente “muy duro”.
En sus propias palabras: “Paso por innumerables borradores. Me esfuerzo, en primer lugar, en escribir una opinión para que nadie tenga que leer una frase dos veces para saber lo que significa.”
Ginsburg afirmaba que, si todos hicieran esto, se manejarían “documentos mucho más cortos que los que tenemos ahora y el público entendería mejor lo que hacen los abogados y los jueces. Todos podrían entenderlo incluso leyendo una sentencia en lugar de encontrarlo filtrado a través de la lente de un periodista”.

4.- PENSAR SIEMPRE EN LA AUDIENCIA

Bader Ginsburg también era conocida porque, generalmente, iniciaba sus sentencias mediante una especie de corte de prensa sobre la cuestión jurídica que presentaba el caso, cómo lo resolvía el Tribunal y la razón principal por la que lo hacía en tal sentido. “Así que si no quiere seguir leyendo -decía la jueza- lo tiene ahí en pocas palabras”.
Para RGB lo más importante era tener en cuenta el destinatario del escrito: “Mi ojo está puesto en el lector, y son predominantemente los jueces u otros tribunales los que deben aplicar nuestras decisiones como precedentes y los abogados los que deben dar cuenta de ellas en sus escritos. Así que trato de ser tan clara y concisa como pueda.”
“Por eso -decía Ginsburg- intento siempre escribir mis sentencias como me hubiera gustado a mi leerlas cuando era una profesora de Derecho o una abogada”.

5.- CLARIDAD Y EDUCACIÓN

Ginsburg era muy consciente de que “el mundo legal tiene su propia jerga” y un vocabulario, en muchas ocasiones, voluntariamente esotérico por eso advertía que “si estás tratando de escribir y el juez u otro abogado será tu lector o si estás comentando un cuerpo de sentencias o estás tratando de analizar una regulación, entonces tienes ser claro. Los jueces no van a querer leer esos escritos complejos y filosóficos, porque no tienen tiempo para tratar de entenderlos”.
A decir verdad, a RGB no le gustaba nada el uso de palabras rimbombantes o latinismos innecesarios “algunos de ellos piensan que de alguna manera eso los pone en un plano más alto. No lo puedo soportar. Ni siquiera me gusta el uso del latín en los escritos procesales. Si puedes decirlo en un lenguaje sencillo, creo que deberías hacerlo”.
Por otro lado, Bader Ginsburg recordaba la importancia de ser educados en nuestros escritos, ya que “no es necesario decir nada desagradable sobre tu adversario o hacer comentarios burlones sobre el escrito del contrario. Esas son sólo distracciones. Debes intentar persuadir al juez con el poder de tu razonamiento y no denigrando a la parte contraria”.
En otras palabras, según la más veterana jueza que ha tenido el Tribunal Supremo americano, “Si la otra parte es realmente mala, los jueces son lo suficientemente inteligentes como para verlo ellos mismos; no necesitan la ayuda del abogado”.

6.- APRENDER DE LOS GRANDES

Bader Ginsburg fue una lectora voraz, especialmente de autores como Tolstoi o Austen, aunque su interés por la redacción nació durante su estancia en Cornell gracias -nada menos- que a su profesor, el gigante de la literatura Vladimir Nabokov, cuando fue su alumna.
Según RGB “Nabokov era un hombre enamorado del sonido de las palabras. Me enseñó la importancia de elegir la palabra correcta y presentarla en el orden correcto. Cambió mi forma de leer, mi forma de escribir.”
Gracias al autor de “Lolita”, Ginsburg aprendió “a recortar adjetivos innecesarios y a hacer composiciones lo menos elaboradas posible. Aún hoy puedo escuchar algunos de los consejos que me dio Nabokov”.
De hecho RBG no tenía ningún reparo en reconocer que seguía aprendiendo cada día de la escritura, poniendo ejemplos de artículos jurídicos o conferencias: “Siempre estoy aprendiendo a escribir. Cuando leo y admiro la escritura de alguien, me digo: “Es una buena forma de decir algo. Lo recordaré y lo usaré”.”
Por este motivo, según Ruth Bader Ginsburg, “los abogados tienen la obligación de ser los mejores escritores que puedan ser, tanto para sus clientes como al público. Cuanto más efectivo sea un abogado en el habla y en la escritura, mejor profesional será”.


Ejercicio 1


Corregir errores de acentuación en el siguiente poema  (hay 45 palabras mal acentuadas, incluyendo las que se repiten):

¿QUE PASARIA?

¿Que pasaria...?

¿Que pasaria si un dia
despertámos dandonos
cuenta de que somos mayoria?

¿Que pasaria si de pronto
una injusticia, solo una,
es repudiada por todos,
todos los que somos, todos,
no unos, no algúnos, sino todos?

¿Que pasaria si en vez de
seguir divididos nos
multiplicamos, nos sumamos
y restamos al enemigo que
interrumpe nuestro paso?

¿Que pasaria si nos
organizaramos y al mismo
tiempo enfrentaramos
sin armas, en silencio,
en multitudes, en millones de
miradas la cara de los
opresores, sin vivas,
sin aplausos, sin sonrisas,
sin palmadas en los hombros,
sin canticos partidistas,
sin canticos?

¿Que pasaria si yo pidiese
por tí que estás tan lejos,
y tu por mi que estoy tan lejos, y ambos por
los otros que estan muy
lejos y los otros por
nosotros aunque estemos lejos?

¿Que pasaria si el grito
de un continente fuese
el grito de todos los continentes?

¿Que pasaria si pusiesemos
el cuerpo en vez de lamentarnos?

¿Que pasaria si rompemos
las fronteras y avanzamos
y avanzamos y avanzamos
y avanzamos?

¿Que pasaria si quemamos
todas las banderas para
tener solo una, la nuestra,
la de todos, o mejor
ningúna porque no
la necesitamos?

¿Que pasaria si de pronto
dejamos de ser patriotas para
ser humanos?

No se... me pregunto yó:

¿Que pasaria...?


Mario Benedetti
(Uruguay, 1920/2009)



Aclaración necesaria: 

Cuando "solo" actúa como adverbio ("solamente") tradicionalmente se le coloca una tilde llamada diacrítica para diferenciarla del adjetivo (solo = en soledad) o del sustantivo (solo = un solo de guitarra).
Al ser una palabra grave terminada en vocal, "solo" nunca debería llevar —por regla general— tilde, ya que es una palabra grave terminada en vocal y no hace falta distinguir sus distintos usos con tilde, porque el contexto ayuda a la comprensión del sentido oracional y no causa confusión alguna.
No obstante ello, la R.A.E. hace solamente una "sugerencia" de no tildarlo, por lo que en este ejercicio consideraremos que si "solo" actúa como adverbio (solamente) deberá llevar tilde.